Programa Mujeres STEM impulsa liderazgo femenino en innovación científica y tecnológica
- Apr 13
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La iniciativa, impulsada por el Grupo Zenit, el Centro Ciencia & Vida y el CeBiB, busca aumentar la participación de mujeres en emprendimientos de base científica-tecnológica ante brechas en financiamiento y liderazgo.
Apoyado por Corfo, la alianza conecta a actores del ecosistema para transformar investigación en soluciones con impacto económico y social, articulando redes, herramientas y prácticas para proyectos o compañías emergentes.
De acuerdo a estudios recientes sobre los cargos gerenciales del sector, las ejecutivas representan apenas el 17% frente al 83% de los hombres. Mientras que con el 7% de las nuevas titulaciones, las chilenas ostentan el registro más pobre de los países de la OCDE.
Tres instituciones –Grupo Zenit, el Centro Ciencia & Vida (FCV-USS) y el Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB)– impulsaron una colaboración orientada a fortalecer el liderazgo femenino en ciencia, tecnología y emprendimiento, con foco en el desarrollo de iniciativas de base científico-tecnológica. La propuesta busca abordar brechas persistentes en participación y acceso a oportunidades dentro del ecosistema de innovación en Chile.
El programa Mujeres STEM (sigla en inglés para las disciplinas de mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) está dirigido a mujeres con formación o experiencia en áreas científicas y tecnológicas, así como a profesionales que desarrollan proyectos vinculados a estas disciplinas. A través de instancias de formación, mentorías y redes, la iniciativa apunta a entregar herramientas para consolidar trayectorias y liderazgos.
Su implementación se materializó gracias a una colaboración entre actores del mundo científico y del emprendimiento, con el objetivo de conectar capacidades que históricamente han operado de manera separada. En este caso, la aceleración de proyectos se vincula directamente con centros de investigación, buscando facilitar la transferencia de conocimiento hacia aplicaciones concretas.
“Sabemos muchas de las carencias que existen en emprendimiento que son liderados por mujeres”, afirma Daniela Elgueta, gestora de Innovación y Emprendimiento en Grupo Zenit. “En investigación tienen menos publicaciones y proyectos adjudicados, y todos los años los indicadores muestran que las mujeres están por debajo. Apostamos por impactar en esos números y aumentar la cantidad de lideresas en emprendimientos de base científico-tecnológica”.
Constanza Sigala, directora del área de negocios del Centro Ciencia & Vida (de la Fundacipón Ciencia & Vida y la Universidad San Sebastián), señaló que “cada vez más mujeres entran a estudiar carreras que antes estaban más asociadas a hombres, pero todavía existen dificultades para avanzar y diferencias en ámbitos como el acceso a financiamiento. Queremos mostrar que existen oportunidades, que hay herramientas disponibles y que es posible desarrollarse dentro de este ecosistema”.
Alianza estratégica STEM
La participación de mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas ha aumentado en Chile en los últimos años, pero continúa siendo minoritaria en áreas como formación, investigación y emprendimiento. En este escenario, el programa surge para fortalecer el liderazgo femenino en innovación y desarrollo tecnológico, plantean sus creadoras. Su origen se relaciona con el interés de establecer alianzas, integrar capacidades científicas y motivar emprendimientos gestados por emprendedoras con formación o experiencia en áreas STEM.
La iniciativa también responde a una brecha histórica entre investigación y transferencia tecnológica. Y es que en Chile, una parte relevante del conocimiento generado en universidades y centros científicos no logra convertirse en soluciones o emprendimientos, lo que limita su impacto económico y social. Por ello, la colaboración aspira a acortar esa segunda debilidad estructural mediante formación práctica, mentorías y redes.
“Nuestro propósito es entregar herramientas prácticas y de conocimiento para que proyectos en etapas iniciales puedan transformarse en emprendimientos. Nos interesa que se cree comunidad, porque el trabajo individual avanza más lento, mientras que en comunidad los procesos se aceleran y se fortalecen”, comenta Daniela Elgueta. Se espera que este respaldo sea un pilar para que las ideas evolucionen hacia modelos de negocio o soluciones aplicadas.
Su implementación contempla una ruta formativa estructurada en cinco bootcamps, desarrollados entre marzo y julio, con jornadas que abordan distintas etapas del emprendimiento científico. Los contenidos incluyen desde la identificación de oportunidades y desarrollo de propósito, hasta validación de modelos de negocio, estrategias de escalamiento y posicionamiento, incorporando habilidades en negociación, pitch, propiedad intelectual y decisiones financieras.
En paralelo, la iniciativa cuenta con un equipo de relatoras y relatores provenientes del ecosistema científico, empresarial y de innovación, quienes participan en las distintas etapas del programa entregando mentoría especializada. Este componente busca vincular a las participantes con referentes activos en sus áreas, facilitando el acceso a experiencias prácticas, redes de contacto y conocimiento aplicado al desarrollo de proyectos tecnológicos.
Subrepresentación en diversas etapas
La creación del programa se enmarca en un contexto donde las brechas de género en ciencia y tecnología se mantienen a lo largo de distintas etapas del desarrollo profesional, enfatizan desde la red.
Aunque las mujeres representan el 53% de la matrícula total en educación superior, solo alrededor del 21% estudia carreras STEM (Informe de Brechas de Género en Educación Superior 2025, elaborado por el Servicio de Información de Educación Superior). En primer año, la proporción baja a cerca del 19–20%, mientras que en el proceso de admisión 2025 solo el 32% de las personas seleccionadas en estas áreas fueron mujeres, de acuerdo a la misma repartición.
La subrepresentación se mantiene en etapas posteriores. En investigación, la participación femenina fluctúa entre 33% y 40%, y en el mercado laboral menos del 30% de los empleos STEM están ocupados por mujeres ( Tercera Radiografía de Género realizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación). La falencia se profundiza en liderazgo: solo el 17% de los cargos ejecutivos tecnológicos son ocupados por mujeres y cerca del 5% de las startups tecnológicas han sido fundadas por ellas (según la consultora IT Hunter).
Las organizaciones que encabezan la alianza plantean que la incorporación de más mujeres en estos espacios también tiene efectos en el desempeño del sistema de innovación. Diversos antecedentes indican que equipos diversos logran mejores resultados en términos de innovación y generación de conocimiento. En este escenario, el programa aspira a promover el desarrollo de liderazgos y fortalecer la participación femenina en sectores estratégicos.
“Es una oportunidad concreta para fomentar el emprendimiento en mujeres, de manera más focalizada y aplicada. Hoy existe un ecosistema donde podemos colaborar entre sí, apoyarnos y avanzar a partir de experiencias de otras que ya han tenido éxito”, indicó Constanza Sigala.
Texto por Luis Francisco Sandoval, Agencia S&M Comunicaciones.

