Investigador del Centro Ciencia & Vida integró misión internacional de rescate en Venezuela tras devastador terremoto
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El Dr. Vincenzo Borgna, investigador asociado del Centro Ciencia & Vida (FCV-USS), médico urólogo y voluntario del Cuerpo de Bomberos de Santiago, fue parte del equipo USAR-Chile desplegado en Venezuela tras el devastador terremoto que afectó a este país.
Como jefe médico de la misión, integró el operativo que logró rescatar con vida a un hombre que permaneció ocho días atrapado bajo los escombros, demostrando cómo el conocimiento científico y la preparación técnica pueden converger al servicio de la vida.
La ciencia no solo transforma el conocimiento, sino que también fortalece las capacidades para enfrentar escenarios críticos, algo que quedó reflejado en la reciente participación del Dr. Vincenzo Borgna, investigador asociado del Centro Ciencia & Vida y académico de la Universidad San Sebastián, en la misión humanitaria desplegada por USAR-Chile (Urban Search and Rescue) tras el terremoto que afectó a Venezuela.
El investigador, médico urólogo y voluntario de la 20ª Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, integró el contingente de especialistas que viajó a ese país para colaborar en las labores internacionales de búsqueda y rescate. La delegación chilena trasladó cerca de 12 toneladas de equipamiento especializado y operó de manera autónoma durante diez días en las zonas más afectadas por el desastre.

En esta misión, el Dr. Borgna, quien atiende en su especialidad en el Hospital Barros Luco Trudeau y la Clínica Indisa, asumió el rol de jefe médico del equipo USAR, liderando la evaluación y atención sanitaria durante las operaciones en estructuras colapsadas, además de velar tanto por la seguridad del equipo como por la estabilización de las personas rescatadas.
Al analizar cómo estas dos facetas de su devenir profesional y personal dialogan, el Dr. Borgna señala que para él estos “no son dos mundos separados, sino dos formas distintas de enfrentar un mismo desafío, que es el resolver problemas complejos que afectan a las personas”.
Un rescate que desafió el tiempo
El momento más emblemático de la misión ocurrió en la ciudad de Catia La Mar, en el estado de La Guaira, donde el equipo chileno logró rescatar con vida a Hernán Gil, quien estuvo atrapado durante ocho días bajo cerca de 140 toneladas de hormigón y estructuras metálicas luego del colapso de un edificio.
La operación se extendió por más de 70 horas continuas y requirió un trabajo coordinado entre expertos en búsqueda, rescate y atención médica. Gracias al uso de tecnología de detección acústica, radares y cámaras especializadas, el equipo pudo confirmar la presencia de un sobreviviente, establecer contacto con él y suministrarle oxígeno e hidratación antes de completar una extracción de alta complejidad.
Como jefe médico de la misión, el Dr. Borgna participó en la evaluación clínica y estabilización del paciente, en una intervención que fue seguida por medios internacionales y reconocida como uno de los rescates más complejos y exitosos realizados por un equipo USAR chileno en el extranjero.
Investigación y respuesta a desastres: dos vocaciones que convergen
Aunque su labor cotidiana se desarrolla en el ámbito de la investigación biomédica y la atención de pacientes, el Dr. Borgna ha construido una trayectoria que integra la ciencia con la medicina de emergencias.

Como investigador asociado del Centro Ciencia & Vida y académico de la USS, donde además del pregrado también imparte clases en el Doctorado en Inmunología y Microbiología de esta casa de estudios, el Dr. Borgna desarrolla investigación en inmunología e inmunoterapia, donde su foco está en comprender los mecanismos del sistema inmune y generar nuevas aproximaciones terapéuticas que contribuyan al tratamiento de enfermedades complejas.
De manera paralela, mantiene una activa participación en equipos internacionales de respuesta a desastres y forma parte de la Mesa Médica de Rescate de INSARAG (International Search and Rescue Advisory Group), red organizada por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA, por sus siglas en inglés), que establece los estándares internacionales para los equipos USAR.
Esta combinación de experiencia científica y operativa ha marcado su trayectoria en diversas emergencias internacionales, donde la toma de decisiones basada en evidencia, el trabajo interdisciplinario y la preparación rigurosa son tan relevantes como en un laboratorio de investigación.
Al respecto, explica que “en el laboratorio uno aprende a observar, a analizar la evidencia, a cuestionar las primeras impresiones y a tomar decisiones basadas en datos. En una misión USAR, aunque el contexto es completamente diferente y el tiempo es muy limitado, esos mismos principios siguen siendo fundamentales. Creo que la ciencia entrega una forma de pensar rigurosa y, el trabajo en terreno, le da a esa ciencia un sentido profundamente humano”.
Ciencia que trasciende el laboratorio
Para el director del Centro Ciencia & Vida (FCV-USS), Dr. Álvaro Lladser, la participación del Dr. Borgna en esta misión es una expresión concreta del compromiso de los investigadores de esta institución con la sociedad. Al respecto, señala que “nos enorgullece que uno de nuestros investigadores haya participado de esta misión internacional, la cual demuestra que el conocimiento de frontera, combinado con la vocación de servicio y el trabajo colaborativo, puede marcar una diferencia en escenarios de máxima complejidad”.
Por su parte, el Dr. Borgna explica que una de las principales lecciones de este tipo de eventos es “que ninguna persona, por muy preparada que esté, puede enfrentar sola una emergencia de esta magnitud. El éxito depende de la capacidad de integrar distintas disciplinas, confiar en los procedimientos y mantener una comunicación permanente entre todos los integrantes del equipo”.
La experiencia vivida en Venezuela muestra que la ciencia también puede salvar vidas fuera del laboratorio, poniendo el conocimiento, la preparación y la colaboración internacional al servicio de quienes más lo necesitan.
“Esta experiencia recuerda que detrás de toda la tecnología, los protocolos y la planificación, siempre hay personas que necesitan ayuda. Esa combinación entre excelencia técnica y compromiso humano es, a mi juicio, lo que realmente marca la diferencia en una misión de rescate”, concluye el Dr. Borgna.


