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2025 en el Centro Ciencia & Vida: un año de consolidación y proyección

  • Writer: Unidad Comunicaciones CCV
    Unidad Comunicaciones CCV
  • 2 days ago
  • 6 min read

Updated: 2 days ago

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Durante 2025, el Centro Ciencia & Vida, de la Fundación Ciencia & Vida | Universidad San Sebastián, vivió un año de consolidación institucional, marcado por una señal clara de continuidad y proyección: la renovación de su dirección científica.


Con el Dr. Álvaro Lladser asumiendo como director y la Dra. Raquel Quatrini como directora alterna, el Centro Basal abrió una nueva etapa, con el foco puesto en fortalecer su presencia nacional e internacional, así como profundizar una forma de trabajo que ya es parte de su sello: articular investigación de frontera con impacto en la sociedad.


Ese impulso se fue desplegando a lo largo del año en hitos que cruzan los cinco clusters de investigación del Centro, mostrando cómo líneas diversas, desde inmunología y virus emergentes hasta cáncer, neurociencia y modelamiento computacional, dialogan entre sí para responder a preguntas complejas y los desafíos del país.


En el Cluster I, Immune Intervention and Inflammation, el 2025 estuvo marcado por el fortalecimiento del trabajo científico a través de adjudicaciones competitivas, como por ejemplo el proyecto del Dr. Rodrigo que analiza el papel del receptor de ácidos grasos de cadena corta GPR43 en la interacción entre las células T y la microbiota en la enfermedad de Parkinson. Así, el Parkinson se instaló con fuerza en la agenda pública del Centro, subrayando la vocación de conectar evidencia biomédica con la conversación social sobre enfermedades crónicas, diagnóstico temprano y rutas de tratamiento. Los proyectos obtenidos por investigadores e investigadoras del Centro reforzaron líneas en inmunología, como aquella que impulsa el laboratorio que lidera la Dra. María Rosa Bono, y neurociencias, asegurando continuidad para estudios traslacionales. Junto a esto, también conocimos más sobre la trayectoria científica del Dr. Mario Rosemblatt en una reveladora entrevista radial.


En el Cluster II, Viruses, Microbes and Infections, la ciencia se encontró de manera directa con la política pública. Investigadores del Centro Basal expusieron ante la Comisión de Futuro de la Cámara de Diputadas y Diputados sobre avances en el diseño de vacunas y terapias contra el virus Andes (hantavirus), destacando tanto el riesgo de contagio como la necesidad de preparación y el desafío de escalar estos desarrollos hacia estándares clínicos. Fue un hito que retrata al Centro no solo como generador de conocimiento, sino también como un actor que aporta evidencia para decisiones estratégicas frente a amenazas infecciosas.


En el Cluster III, Cell Regulation and Tumor Biology, el año combinó resultados de alto impacto con una agenda internacional intensa. Por un lado, se divulgó una estrategia experimental contra el glioblastoma que busca revertir la resistencia a la inmunoterapia mediante la eliminación de células T reguladoras, en un trabajo colaborativo internacional con participación del Centro y publicación en una revista líder del área. Por otro lado, la gira europea del Dr. Lladser, con su participación en IUIS 2025 y reuniones con instituciones de excelencia como i3S, UCL, Oxford, Institut Curie e Institut Cochin, consolidó redes y abrió oportunidades concretas de colaboración y formación avanzada. Por su parte, el laboratorio liderado por la Dra. Alejandra Loyola celebró el grado de doctor obtenido por uno de sus estudiantes en el marco del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento USS. Además, el Dr. Alfonso González destacó como parte del ciclo de seminarios CCV 2025, con un charla sobre tráfico endocítico como potencial blanco terapéutico en cáncer.


El Cluster IV, Cell Signaling and Neuropathology, también sumó hitos potentes y con alto potencial traslacional, como el trabajo del Dr. Enrique Brandan que detectó una ruta llamada YAP/TAZ, y cuya inhibición logra disminuir la respuesta fibrótica. Y, a la vez, el año destacó por reconocimientos a trayectorias científicas: la Dra. Cheril Tapia recibió el premio “Científica Joven Destacada 2025” de la Sociedad de Biología Celular de Chile y GrupoBios, además del Premio “Adelina Gutiérrez” a la Excelencia Científica de la Academia Chilena de Ciencias, poniendo en primer plano su trabajo en neurobiología del envejecimiento desarrollado en Chile. De la misma forma, el trabajo dirigido por la Dra. Soledad Matus con una estudiante de pregrado logró reconocimiento y fue destacado a nivel nacional. Por su parte, la investigación en regeneración de tejidos, apoyada en modelos como Xenopus laevis, capturó la atención por las posibilidades que abre hacia futuras terapias para lesiones de médula espinal y enfermedades degenerativas, reforzando el posicionamiento del Centro en neurociencia.


En el Cluster V, Modeling and Computational Biology, la consolidación pasó por infraestructura, capacidades y nuevas preguntas abordables. La integración del Centro al proyecto nacional SCAI-Lab -infraestructura de supercomputación orientada a impulsar I+D en inteligencia artificial- fortaleció herramientas para ciencia de datos aplicada a problemas biomédicos y biotecnológicos. En esa misma línea, se desplegaron trabajos donde IA y supercomputación amplían el alcance del análisis científico, por ejemplo en cáncer y envejecimiento, o bien con nuevas publicaciones encabezadas por el Dr. Tomás Pérez-Acle. Y también se marcó un hito en virología computacional, con modelamiento estructural aplicado al estudio de un virus porcino y sus posibles usos biotecnológicos, mostrando cómo problemas antes inabordables por volumen y complejidad de datos hoy se transforman en un campo fértil de investigación.


Mirado en conjunto, durante 2025 el Centro Ciencia & Vida consolida liderazgo y redes, comunicando resultados competitivos y de alto impacto, además de reforzar su capacidad de traducir ciencia de frontera en conversación pública. Opera por clusters, pero piensa en sistema: conectando disciplinas, escalas y audiencias para sostener investigación de excelencia con proyección nacional y global.


Pero el año no se trató solo de papers, modelos y resultados experimentales. En Outreach, el Centro volvió a demostrar que comunicar ciencia es construir relatos capaces de llegar lejos, sin perder rigor. Dos hitos concentraron esa ambición. El primero fue el documental “Copahue Extremo: Un viaje al pasado y futuro del planeta”, producido por el Programa Eureka y liderado por la Dra. Raquel Quatrini, que invitó al público a una expedición en el volcán Copahue para explorar microorganismos extremófilos, las pistas que entregan sobre el origen de la vida y sus aplicaciones potenciales en biotecnología y minería verde. El segundo fue la décima temporada de “Exploradores del átomo al cosmos”, celebrando una década de recorrido y conectando a millones de espectadores con investigación de vanguardia hecha en Chile.


En Entrepreneurship, 2025 mostró cómo el conocimiento no solo se produce: también se forma, se acelera y se transfiere. Además del avance de la spin-off Immuno Connect como caso de transferencia desde el laboratorio hacia soluciones biomédicas, el Centro impulsó la dimensión formativa del ecosistema emprendedor al adjudicarse, junto a CeBiB y Grupo Zenit, un fondo Viraliza de CORFO para la formación de emprendedoras STEM, con talleres, mentorías y redes de apoyo, proyectando capacitar a 40 mujeres en 12 a 18 meses. Junto a esto, las direcciones de Negocios y de Propiedad Intelectual y Transferencia Tecnológica, lideradas por Constanza Sigala y Álvaro Martínez, respectivamente, tuvieron destacadas participaciones en el ecosistema local de emprendimiento biotecnológico.


En Global Science, un hito institucional de gran valor estratégico fue el acuerdo entre el Centro Ciencia & Vida y el i3S de la Universidad de Oporto. Diseñado para integrar competencias y enfrentar desafíos globales en salud y biotecnología, el convenio abre puertas a investigación conjunta, innovación académica, programas colaborativos (incluida la posibilidad de doble titulación), intercambio de capital humano y organización de encuentros científicos. Alianzas así no solo amplían redes: aceleran movilidad, oportunidades de financiamiento compartido y circulación de conocimiento.



En síntesis, 2025 fue un año en que el Centro Ciencia & Vida sostuvo e hizo visible una idea fuerza: la excelencia científica crece cuando se conecta. Conecta disciplinas -del cómputo al laboratorio-, conecta escalas -de comunidades microbianas a decisiones estratégicas-, conecta territorios -del Volcán Copahue a redes internacionales- y conecta públicos -de revistas especializadas a documentales y televisión. Esa combinación de clusters robustos y pilares activos es, precisamente, la marca de una Ciencia 360 en acción desde hace ya casi 30 años.


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